En 2008, ITUM inició una nueva línea de investigación enfocada en el desarrollo de variedades más sostenibles, incorporando resistencias naturales frente a enfermedades como oídio y mildiu.
Este avance permite reducir el uso de tratamientos, disminuir el impacto ambiental y ofrecer un producto más natural, optimizando al mismo tiempo los costes de producción.
En la actualidad, ITUM ha desarrollado más de 20 variedades de uva de mesa sin semilla, con características orientadas a la calidad, resistencia y eficiencia.
Su presencia se extiende a cinco continentes —Europa, África, América del Norte, Sudamérica y Oceanía—, alcanzando en 2024 una producción aproximada de 100 millones de kilogramos, cifra que continúa en crecimiento.